Las inflamaciones de la mucosa oral, conocidas con el nombre de aftas orales, generan una sensación de quemazón dolora en su periferia y según las estadísticas, una de cada 3 personas en algún momento las padecerá, pero según nuevos estudios se ha demostrado que sus causas aún no están demasiado claras.

Este tipo de ulceración oral a menudo se resuelve después de un breve período de tiempo por si solas y aproximadamente en un 10 por ciento de los casos, estas lesiones son recurrentes y requieren tratamiento médico.

Por desgracia, según una revisión actual sobre la terapia de úlceras aftosas, se determinó que la etiología de estas lesiones aun no es clara y por lo tanto esta patología sólo puede ser tratada sintomáticamente o sea, solo cuando se manifiesta, en cambio si su origen puntual fuera descubierto, podría prevenirse y evitar muy malos ratos.

Según los investigadores, a pesar de que no se sabe el mecanismo de desarrollo de las aftas, se han identificado una serie de factores que pueden predisponer a ellas, como por ejemplo; una falta de hierro, ácido fólico o deficiencia de vitamina B12 , ya que la carencia de estos nutrientes pueden conducir a su desarrollo.

Por lo general ante su aparición a los pacientes se les aconsejan realizar solo medidas profilácticas como por ejemplo; evitar alimentos ácidos y salados, alcohol y bebidas carbonatadas. Los especialistas tratan a la mayoría de los casos de aftas ulcerosas puntualmente con un agente tópico, que es por lo general un ungüento.

Sólo en las formas graves de la enfermedad se recomienda el uso de medicamentos sistémicos, pero solo de ser necesarios.

Dr. Claudio Sorrentino – Dental Palermo